ESCONJURADEROS, HABERLOS HAYLOS.
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“Elementum
recolligo Huic commodo locus mihi vestri vox.
Elementum ego unda dico vos.
Permissum Pluit es est meus nos sic vadum is exsisto”.
Elementum ego unda dico vos.
Permissum Pluit es est meus nos sic vadum is exsisto”.
Muchos hechizos y conjuros utilizan palabras, que se
pronuncian para producir un cambio en nuestro mundo, utilizando el poder de la
Magia. Algunos creen que las palabras tienen el poder de crear.
Aunque sus resultados no son siempre los esperados, desde
el inicio de los tiempos los humanos hemos venido desarrollando una serie de
rituales para intentar que la meteorología o la providencia, tan lejos de
nuestro control, nos sea propicia. Las sequías o la protección contra periodos
prolongados de lluvias, nos han llevado a buscar soluciones en el campo de la
superstición y los ritos, algunos en
desuso y otros que aún se practican en nuestros días.
Este deseo de gobernar a los elementos es muy primitivo, estaba antiguamente en manos de hechiceros
tribales y chamanes, que a veces convocaban a toda la aldea para colaborar en
tan magna tarea. Se trataba, de conseguir el favor de los dioses o los
ancestros para terminar con la dureza de un clima que podría causar la hambruna
de la tribu.
Numerosas culturas, que van desde el antiguo Egipto hasta
ciertas tribus de Indígenas de América, cuentan con diversas interpretaciones
de la danza de la lluvia procesiones, ofrendas o rituales en los que
enmarcaremos nuestras pequeñas arquitecturas.
“Muchos
ancianos pescadores y marineros del siglo XX, con los que hablé hace ya años,
recordaban los tiempos de las embarcaciones tradicionales de vela en las que
habían navegado, y las frecuentes situaciones de peligro con las que se
enfrentaban cuando los vientos eran contrarios. Para salvarse del abismo
recurrían a sus conocimientos ancestrales de navegación, compaginados con la
confianza en el poder de la magia, de los talismanes, de los conjuros y de una
familia de seres fantásticos: cristianos unos, paganos otros, que los ayudaron
a sobrevivir en ese mundo marino casi siempre hostil. De manera que conociendo
el mundo de la gente de la mar, se comprende también que se gestaran en torno
al viento gran número de creencias, y que se practicaran diferentes ritos”. http://docplayer.es/10948097-Recursos-y-practicas-magicas-de-la-gente-del-mar-fernando-alonso-romero-universidad-de-santiago-de-compostela.html
Típico
de la cultura pirenaica, el esconjuradero
es una pequeña construcción o templete de piedra de origen medieval y de
marcado carácter ritual, cuyo uso se relaciona con creencias y tradiciones
paganas y que posteriormente fue cristianizada. Sus cuatro muros poseen amplios vanos en forma de
arco de medio punto y en dirección a los cuatro puntos cardinales.
La
finalidad de este espacio era la de esconjurar o conjurar las tormentas u
otros desastres naturales como pedregadas, pestes, protección de animales,
enfermedades o demás desgracias que se acercaban al lugar.
Solían ubicarse sobre promontorios cerca de las iglesias,
sobre sus torres o ermitas.
Actualmente, se encuentran en desuso, algunos han desaparecido
pero aún podemos encontrar ejemplos en : Almazorre, El Pueyo de Araguás, Asín de Broto, Guaso y San Vicente de
Labuerda en perfecto estado de conservación.
Construcciones similares pero de matiz simbólico
distinto son los llamados Humilladeros (o capillas de ánimas) , peirones en
Aragón o Cruceiros en Galicia, situados en cruces de caminos o límites de los
mismos.
Podéis encontrar la ruta de los esconjuraderos en el siguiente
enlace: http://www.turismosobrarbe.com/descubresobrarbe/ficha.php?cla=_3HX0Q74SC&idi=2&cat=_3DY045YQV&nom=PATRIMONIO%20CULTURAL
gps.huescalamagia.es/es/punto/conjunto-y-esconjuradero-guaso
Empédocles,
filósofo griego del siglo V a. C., en su obra Purificaciones le enseña a su discípulo Pausanias los remedios que
él conoce para curar y también la manera de dominar los vientos, de cómo
provocar la lluvia e incluso el poder para sacar del Hades a los muertos:
«Calmarás el ímpetu de los incansables
vientos que azotan la tierra y destruyen con sus ráfagas y rachas los cultivos;
pero, si quieres, levantarás también vientos favorables. Y tras la tormenta
provocarás la sequía que conviene a los hombres, y tras el agostamiento estival
lanzarás aguaceros que fortalecerán los bosques y surcarán los espacios. Y al
muerto que está en el Hades le devolverás la vida». (Fragmento 111).
BIBLIOGRAFIA
*pdf Recursos y
prácticas mágicas de la gente del mar FERNANDO ALONSO ROMERO Universidad de
Santiago de Compostela
*gps.huescalamagia.es/es/punto/conjunto-y-esconjuradero-guaso
*https://magisquam.wordpress.com/tag/religion/feed/





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